viernes, 27 de abril de 2012

dragones de mar

La vista de una majestuosa ola envolviendo a un surfer congeló alguna terminación nerviosa que movía mis dedos sobre el control remoto...  "¡se va a matar!", pensé.  Y dejé en ese canal a la espera de lo que a mis ojos parecía inevitable.
No sé en qué momento desvié la mirada y me distraje, pero en una fracción de segundo la edición de ese vídeo me sumergió en un mar azul profundo y en la armoniosa y dulce voz de Juanes narrando el documental.  Definitavente, mi dedo estaba congelado. El zapping instintivo y avasallante que va dejando por el camino algún tesoro televisivo en busca de algo que por lo general no encontramos nunca y pasa a ser culpa del operador de cable, esta vez sufrió la penosa enbestida de la sensatez y el apetito de ver algo nuevo y diferente.
Canal Nacional, haciendo gala de uno de esos documentales que de chicos mirábamos encantados, en parte porque no había mayor oferta y porque la calidad de los contenidos hacía prevalecer la didáctica, al menos en determinados horarios.  Pero esta vez, algo era diferente.  La voz de Juanes, que debo confesar me atrapó más como narrador de documentales que como cantante. Y también ganó la curiosidad de pensar en un cantautor latino, bien pop y famoso, que pudiera prestar más que una hora de su tiempo para narrar lo que sucede en aquellas profundidades.

Y de todo lo que veía y escuchaba; todo lo que aprendía de peces nunca vistos, de mimetismos súper astutos rayando en lo imposible; de mecanismos de ataque voraces y cortejos sexuales sutiles para mantener la especie nadando en el océano, lo que más me sedujo fue la danza de los Dragones de Mar.


Así que los dragones existen. Y lejos de ser criaturas horrendas, gigantescas y aladas que lanzan fuego por las fauces, son pequeñísimos peces que danzan en las profundidades marinas entre corales y bosques, entre vecinos tan extraños como bellos y enemigos tan magníficos como letales. 
Y más lejos aún de los dragones que andan pastoreando cosas ajenas o cuidando tesoros de otros, el Dragón de Mar macho se encarga de llevar los huevos adheridos a la cola (foto) hasta que son lo bastante maduros como para desprenderse de su padre y encarar la lucha diaria por la supervivencia en aquel mundo submarino, más grande y tan vasto como el terrestre.

Juanes puso más que una hora de su vida para contar dulcemente estas historias: fueron once días. 
La compensación que recibió de Discovery Channel fue a parar a su fundación Mi Sangre.

"Vida" llevó cuatro años de realización.  ¿Vale mi tiempo mirarlo?  ¡Absolutamente! 

Suerte la de mi dedo y su atontado nervio que lo dejó paralizado en esa sintonía.



http://www.vistaalmar.es/especies-marinas/peces-extranos/1642-fotografiada-esquiva-belleza-dragones-marinos.html

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gustó la redacción y el tema. Yo miro todos los documentales asi que comparto el mensaje de la nota. Ojalá conquistemos a más gente!

Rocío dijo...

Me quedé con ganas de verlo después de leer tu comentario. ¿Cuándo lo darán otra vez? TNU tiene muy buenos programas!