martes, 17 de enero de 2012

Estamos de vacaciones, carajo!

Soy  más dura conmigo misma que con el resto de los mortales que me rodean... aunque no lo parezca en absoluto.  Disfruto imponiendo la autoridad matronal en mi casa con caras de bruja dedicadas a los niños más traviesos de mis amigas.  Me odian.  OK. Me lo tengo ganado.  No sufro, si hasta lo disfruto!  No, no soy mala gente, pero tengo claro que en mi casa mando yo y me divierte sobremanera ver las caras de desconcierto de los pequeños que, cuando van en busca de consuelo en brazos de sus madres (mis amigas, santas como yo) lo único que encuentran es una indiferencia explosiva y miradas cómplices con la bruja del castillo.

Así es la cosa, dijo Barboza... pero sigo siendo más dura, más bruja, más imperiosamente exigente con mi alter y mi infra ego. No tengo límites para autoimponerme metas que no siempre me involucran; por lo general, meto a algún distraído en la bolsa de mi mente de Dr. Frankestein.

¿Cuántos somos así?  Bueno, reformulando: ¿Cuántos nos reconocemos así?  Poquiiiiiiitos.

Y en esa vorágine de puntos a seguir de una lista interminable de quehaceres cotidianos, deberes patrios y aínda mais, empiezo a preguntarme ¿cuál será la misión que vine a cumplir? Aquello que traje al nacer tatuado en mi piel (del lado que no se ve).  ¿Por qué tengo que levantarme y lavar los platos? ¿Por qué tenía que lavarlos anoche? ¿Por qué soy la única que tiene el "don" de poder limpiar los vómitos al lado de la cama sin dejar restos de jugo gástrico mezclado con algún derivado amoniacal oloroso? ¿Cuándo firmé un contrato que decía que la escoba, el lampazo, la aspiradora y otros elementos los manejo yo con libreta profesional?  ¿Y por qué gano menos que... mucha gente que hace la cuarta parte que yo?

Perdonen que NO generalice.  Hagámoslo plural.


LAS MUJERES TAMBIÉN ESTAMOS DE VACACIONES, CARAJO!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

impecable!!!

Tu compadre

Rocio dijo...

Bien por ese grito de libertad! Cuando encuentres las respuestas avisame... je je.