jueves, 24 de marzo de 2011

escribo, luego siento

Hace más de 12 años, empezó aquella amistad con un "fantástico!" que me dejó pensando: "¿y ésta?".  Ella estaba embarazada de un mes capaz, pero ya se ponía enteritos maternales y se acariciaba la barriga como si estuviera por parir. Por mediados de setiembre nació un hermoso niño, con un hermoso nombre, en un hogar lleno de amor. Y yo, aledaña a ese nidito escribí el mejor poema de mi vida que me salió de un solo saque, cuando me enteré del nacimiento.
Cuando los flamantes papis lo leyeron, no entendían...
Según me dijeron, era tan difícil imaginarse por qué alguien que no era uno de ellos, pudo plasmar en un papel exactamente lo que habían sentido mientras esa semilla germinaba en el vientre de mi amiga. ¿Cómo pude yo, con menos de 20 pirulines, chapoteando novietes y laburando para comprarme por primera vez lo que quería, haber captado la inconmensurable ternura que entendieron en el poema?


Ahora, que hace tres años que soy madre por vez segunda, que chapoteo en la dulce rutina (a veces me mojo los zapatos y me resfrío) y que pienso en el trabajo como una excusa para comprar lo que quieran mis retoños, todavía no he sido capaz de escribirles un solo verso.




Sin embargo, como dice el dicho ese, que un gesto vale más que mil palabras... sólo imaginarse que me las como a besos y sacar la cuenta.



miércoles, 23 de marzo de 2011

de olor a tierra mojada...

Cuando el cielo está púrpura (uno de mis colores favoritos) y el viento empieza a reventar las persianas contra la ventana, diría que es clímax meteorológico que tengo.  Ooops!  Y bueno, uno dice lo que piensa, no che?

El olor a tierra mojada que parece venir de campaña, aunque venga de unas cuadras más allá, me hace saber que la vecina se atormenta, dijo el Chavo, jajaja.  Ese, es el mejor momento de cualquier día que esté por llover.  Ya la lluvia es otro tema.  Te mojás vos, tus pisos, tus trapos de piso y no te queda más nada pa secar... si tenés ropa para lavar: fuiste. Pero la verdadera emoción de esperar la inminente lluvia, es mitigar un poco la pesadez y el sopor que los días previos nos han brindado.  Es la emoción de ver a las alegrías erguirse enhiestas nuevamente después de haberse olvidado uno de regarlas.  Pobrecitas!

http://espanol.weather.com/weather/10day-Paysandu-UYXX0017

No me gusta la lluvia, pero sí el juego previo; el de las nubes arremolinadas, los cúmulus nimbus, los cirros y... los otros que no me acuerdo.  Sentir que el aire se perfuma y se refresca y hace lo mismo con nosotros y nuestros ánimos.  También es cierto que puede arruinar nuestros planes de salida, de cumpleaños -ni me hablen del 25, 100% de probabilidades de lluvia y es el cumple de mi pequeña que pensábamos hacerlo al aire libre- o cualquier otra actividad que no sea quedarse con un mate mirando llover.


Si fuera pintora, pintaría puras tormentas campestres.  Pero esto es una tarea que hace muy bien mi Comadre artista.  Así que con lo que puedo quedarme es con una foto de autoría familiar que bien podria constituírse en un cuadro.

Mientras escribo esta entrada, el cielo está cada vez más plomizo y yo y mi relato no pueden ser más parecidos a los "relatos de un caminante".


Y como no encontré el video de Amanecer Campero de donde saqué el título, ahí los dejo con algo más moderno y fashion.



lunes, 21 de marzo de 2011

ya no tengo antón

"Se me fué, estropeando todas las buenas prácticas orales, escritas, protocolares y otras.  Puede volver, pero por ahora, la naturaleza diligente, cuidadosa y emotiva, original e intelectual, que gusta de los modales distinguidos y ama lo posible y lo imposible, por ahora está de licencia.

¿Qué hizo que se escapara por mi orejas en forma de humo y no volviera enseguida?
Ese debió ser mi nombre durante mucho tiempo... y sin embargo hoy debería ser Eloísa u otro que signifique que uno se siente en pie de guerra."

¿Cuánto tiene que aguantar un ser humano básicamente racional hasta estallar en mil pedazos su paciencia y sentir que quienes tienen que apoyarlo en momentos lindos, feos o mediocres de la vida, son los que menos aparecen?

Nos vanagloriamos del celular, el msn, el face, el skype: Ah! sí, hablamos o hablamos!  Bah!  Puras promesas, palabras vacías.

¿Falsos beatos?  Sí, una gran cantidad se cuentan en nuestras iglesias, familias y círculos amistosos. Predican el amor, la tolerancia, la generosidad, etc, etc, todos valores que, al parecer, en algún lugar de su disco duro se encuentran y están perfectamente programados para aflorar cuando los demás miran.  Pero puertas adentro, hacen que el antón se nos vaya por las ramas...