jueves, 3 de marzo de 2011

Regalo vecino, dijo una amigasa...

El otro día una amigasa que me hace acordar al Martín Aranda (campera pero que se fué pa`la capital) publicó en la red social: "Regalo vecino con guitarra y amplificación."  Ahí ta!  Conociendo el paño demoré dos segundos en soltar la carcajada imaginando el color de las orejas del vecino en cuestión. Este pobre muchacho debe soñar con tener una banda, o quizás la tiene, y le dá a las cuerdas día y noche en las paredes contiguas a la casa de my friend.  Lo que no sabe es que lo están rematando por la web, que se hicieron ofertas, que se intentó alguna permuta por otro que tenía un violín y que al final del cuento, lo más triste es que nadie lo quiso.  


Pero resulta que ahora las carcajadas se me apagaron porque en mi barrio, en la cuadra de enfrente, con paredes, veredas, calle, ventanas, cortinas y árboles de por medio, desde el día de Navidad que tenemos un especímen pa rematar. Es nuevo (en el barrio) le gustan todos los estilos musicales (preferentemente cumbia, pero nos ha dado el placer de recorrer involuntariamente diversos rubros musicales), tiene moto, auto, niños, perro y se vé que tiene un BUEN AMPLIFICADOR!


Se escuchan ofertas.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Blancas palomitas.

Si mal no recuerdo, era Don Fermín quien llamaba a las "blancas palomitas" en aquella telenovela infantil inolvidable para muchos. 
Ayer comenzaron las clases y en lugar de un Don Fermín aparecían por doquier payasos, payasas, payasos en zancos regalando narices rojas, pintando flores... ¡buen amigo!  haciendo un relajo regular que dejó a los recién llegados al aula magna -un bruto salón de grande- algunos felices (creyendo capaz que todos los días será joda de esas) y otros en diversos grados de estado nervioso, hasta el llanto incontenible que estrujaba el corazón de los papás.

Seguramente, que no en todas las escuelas hubo esta algarabía.  Cuando yo empezé primero, de lo único que me acuerdo es de un compañero que había que entrarlo a la clase de a tres: madre, padre y maestra, cuando no la limpiadora o Yolanda, la de la cantina que impresionaba por su volumen y lo mandaba pa' dentro y le estampaba la puerta en la cara.  A la semana se le pasó.  ¡Pobre Nenuca! mi adorada primera maestra.


Así que sin Don Fermín, y donde las blancas palomitas hoy se remiten exclusivamente a la Escuela Pública, se inauguraron las clases.
Y como comenté en mi primer entrada, les pido a los augures que entre la variedad de palomitas y sus personalidades: nos sea suave. Pero sobretodo, que para ellos exista un Fermín que los quiera sin ningún tipo de distinciones, con el corazón abierto a sus preocupaciones y a sus travesuras.  
Buen comienzo, mis amores!

lunes, 28 de febrero de 2011

4 bodas y un... solo vestido!

Un frívolo caos.  Bueno, desde el punto de vista glamoroso, por supuesto. Una tarjeta que llega, otra que se suma (qué lindo), una más -cómo se casa la gente, che!- y finalmente la cuarta.  Y digo tarjetas por ponerle forma, porque hasta ahora tenemos pura invitación virtual. Cuatro. En el censo de 1908 un tercio de la población estaba casada y para el de 1996 ya eran aproximadamente la mitad.  No me pidan cifras de divorcios, porque no me interesa fijarme, che. Convengamos que  durante el 2008 tuvimos la estadística del círculo familiar - amistoso elevada: un casorio por mes. Sí. Y sacando alguno que se habrá superpuesto con otro y donde tuvimos que ponderar entre grado de amistad, lejanía de nuestra ciudad, gente conocida y valor del regalo... suena feo, pero con 12 bodas en puerta más vale que te fijás en los presentes.  En fin.  
El 2008 ya pasó, pero estadísticamente hablando -y seguro que mal- tenemos cuatro matrimonios en un mes y yo ya gasté la variedad de vestidos pa ir.  El glamour ocupa un 38 % de mis prioridades cotidianas que si me pongo a valorar no me da el 100 % para todo lo que tiene prioridad. Pero como bien dije al principio, este es un frívolo caos pero tiene luz al final... los invitados son de barras distintas! 
A le lu ya! 
Igualmente, siempre aparecen reiterada caripelas -eso dirán de nos- pero bueno, yo tengo un solo vestido lindo, lindo y cómodo.  Y glamoroso.  Y mi pareja de baile, difícilmente use una camisa distinta a la de nuestro casamiento, y nadie se dá cuenta.  Conclusión: tengo que bajar mi % de glamour. Y hacerme socia de ese sector de la social donde la gente no hace fiesta pa casarse... se acomoda bajo el mismo techo y chau!

Nota: Amoooo los casamientos!  Pero el tema de los vestidos ninguna mujer puede negarmelo.  Y les cuento a los hombres que una familia no fue a nuestra fiesta porque el señor no tenía traje.  ¿Vieron?

Deimoniones.

The Golden Compass
Es lo primero que se me viene a la mente cuando pienso en mis retoños… son unos deimoniones.  Aunque la palabra se parezca mucho al innombrable –para algunos- lo que representa un deimonión está lejos de cualquier cosa del mal, aunque no lejos de lo sobrenatural.  Sócrates les llamaba “su voz interior” y creía en su existencia.  Y alguno que se tomó en serio la cuestión dedujo que la cantidad de polvo que nos rodea a niños y adultos y su intensidad, determina el deimonión y que éste cambia de forma animal mientras somos niños, pero en la adolescencia pierden esa capacidad y si te tocó un gorrión o un gorila, ahí te conformás.
En la película La Brújula Dorada aparecieron en su esplendor: monos, gatos, águilas que acompañaban a su alma gemela humana para protegerla; y estamos tan fuertemente ligados a ellos que sólo la muerte nos separa, o sea, viene siendo como un matrimonio bien consolidado. Y otro punto interesante es que solamente las brujas pueden separarse temporalmente de su deimonión, así que capaz que no es tan difícil para algunas de nosotras.
Los deimoniones representan realidades paralelas que los griegos unieron en un solo término daemon mientras que otras culturas los dividen entre ángeles y demonios.  O si buscamos una manera alternativa, podríamos decir que tienen que ver con nuestro animal totémico, tema de otra discusión.
Después de toda esta explicación yo digo: ¿por qué mis retoños me hacen pensar en deimoniones? Será porque están pegados a uno toda la vida, porque van cambiando de forma hasta la adolescencia y porque indiscutiblemente, son la voz de nuestra conciencia o la más tierna de las protecciones gracias a su amor incondicional.

domingo, 27 de febrero de 2011

Acontecer futbolero.

Acá hizo un gol el cuadro de mi casa, por así decirlo.  Y menos mal, porque si pierde con el equipo más grande o con el que anda pisando el descenso, acá se visten de negro y bajan las persianas.  Es acá donde agradezco tener, por ahora, puras niñas en la vuelta pa neutralizar la cuestión.
Pero por ser féminas no dejan de ser de su cuadro y en honor a las enseñanzas paternas, dejarme pegada en cuanto ómnibus subimos que tenga pegado el otro escudo para lanzar un: "Puaghhhh!  caca fea!"  a voz en grito hasta los oídos del chofer, que seguramente tiene en ese calco un compañero de largas horas al volante.  
Además, entre mis bien amadas amigas, soy la única que convive con este tipo de fanatismo agudo-crónico que se intensifica si lo menciono.  Schhhhhhhhhh!
Y mientras sigo escribiendo, también sigo orando para que el resultado no se altere, porque en un rato salimos de paseo y no quiero caras largas ni avinagradas y menos por una camiseta. A no ser que sea una D&G. Ja.

Inauguración.

Cuando me puse a pensar en una buena entrada inaugural, también pensé en no meter la pata y usar palabras que no sé lo que significan... lo que significan en serio.  Entonces busqué bastante, me encontré con definiciones que daba por sentadas: "Inaugurar: dar principio o comienzo a una cosa, especialmente de manera solemne".  Buena, me servía, aunque la solemnidad no será tal.  Otra: "Comenzar a introducir una nueva idea o moda." Y... más o menos, ni muy nueva la idea y ya bastante instalada.  Eso sí, con mucho futuro.  Blogs corporativos que constituyen los activos intangibles; blog personal, temático, colaborativo, etc.  Me fui de tema. Disculpas.

Y buceando por allí apareció algo nuevo.

Inaugurar también significa "consultar a los augures", seres que descifraban los signos de la voluntad de los dioses, que se manifestaba espontáneamente.
Entonces, entre consulta a la "wiki" y a los augures no me defino por ninguna pero me doy la bienvenida a esta ilusión que tengo hace tiempo y espero que unos ratos pueda darle la bienvenida a quienes quieran compartir conmigo este espacio.

Prometo una próxima entrada próxima, valga la redundancia.